Muchas veces hemos oído hablar del Santo Grial.
La tradición nos cuenta que el Santo Grial es la copa en la que bebió Jesucristo durante la última cena y sería la misma con la que José de Arimatea recogió la sangre del Señor durante la crucifixión.
Tras la muerte y resurrección de Cristo, este cáliz habría sido llevado por el comerciante judío a las tierras británicas y habría sido venerado por los primeros cristianos por tener el don de sanar cualquier enfermedad, entre otros inimaginables poderes.
Se cree que José de Arimetea estableció una custodia especial para proteger el legado del Señor, pero algunos siglos despues, el lugar fue atacado por unos saqueadores y el custodio del Grial fue asesinado. Cuenta la leyenda que en ese mismo momento el techo se derrumbo sobre el agresor y el santo Grial se hundió en las profundidades de la tierra con la promesa de reaparecer el día en que el corazón de los hombres volviera a ser puro y bondadoso.
¿Aquella precaria custodia que estableció José de Arimatea para proteger el Grial, se convirtió más tarde en la Orden del Temple?
No lo sabemos a ciencia cierta, pero para tratar de bucear en la verdad tenemos que hacer un poco de historia.
Es alrededor de 1960, cuando la opinión pública francesa se hace eco de la existencia de una sociedad semi secreta conocida como Priorato de Sión.
Esta sociedad habria albergado entre sus filas a las mayores luminarias de la historia, como Leonardo Da Vinci, Victor Hugo o Isaac Newton, ademas de algunas familias reales y aristocráticas de Europa.
Esta cofradía habría sido fundada por Godofredo de Bouillon cerca de la abadía del Monte Sión, y se estima que sería dicha sociedad, la que impulsaría tiempo despues, la creación de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, más conocidos como Templarios, llegando a compartir el mismo maestre.
Según trascendió, la misión del Priorato de Sión consistía en proteger un gran secreto relacionado con los descendientes de los reyes merovingios, para conseguir sus objetivos, el Priorato habría dado origen a la orden del Temple.
Pero ¿que relación existe entre el Priorato o los Templarios y el Santo Grial?
Segun las crónicas del Priorato, tras la crucifixión de Jesús, María Magdalena habría llegado a tierras británicas escolatada por José de Arimatea y portando el Santo Grial.
Pero según la concepción del Priorato, María Magadalena sería la esposa de Cristo y se cree que viajó estando embarazada. Así pues, el Santo Grial sería el portador de la Sangre Real o Santa Sangre pero no en el sentido simbólico del recipiente, sino de su descendencia, que se habría establecido en esas tierras y se habría continuado allí.
Años más tarde, el linaje sagrado se habría establecido en Francia y se habría unido matrimonialmente a los reyes francos dando lugar a la dinastía merovingia, una dinastía sacra que habría establecido a su vez un pacto con la Iglesia de Roma para asegurar la paz entre las dos partes.
Sin embargo, 200 años después, el rey merovingio Dagoberto II fue asesinado junto a su familia por su propio mayordomo, quien usurpo el trono y dió origen así a la dinastía carolingia que contaba con el apoyo de la Iglesia.
No obstante, según el Priorato de Sión, la dinastía de Jesus no se habría extinguido, sino que que habría sobrevivido a traves de un hijo de Dagoberto II que se habría salvado del asesinato, Sigisberto IV.
Uno de sus descendientes sería Godofredo de Bouillon, quien tras la conquista de Jerusalen durante las cruzadas, ocuparía el trono de la Ciudad Santa.
El nuevo rey sabía que dada la hegemonía de la Iglesia de Roma, jamas podría reivindicar su derecho legitimo como descendiente de Cristo. Por tanto, se cree que para proteger el secreto de su linaje sagrado Godofredo habría optado por crear la Orden de Sion y posteriormente la Orden del Temple.
Fue así que tanto el Priorato como los Templarios guardaron celosamente el secreto con el deseo de restaurar algun día a la dinastía sagrada al lugar que por derecho le correspondía. De mas está decir que tras la caida de Jerusalen y la perdida de Tierra Santa, aquel ideal jamas pudo concretarse y la existencia de los Templarios se hizo innecesaria.
Es así que durante el gobierno de Felipe IV, el Papa Clemente V suprimió la Orden del Temple y ordenó el arresto de sus miembros, acusandolos de herejía y condenandolos a la hoguera.
Se cuenta que antes de morir en la hoguera, el último maestre de los caballeros templarios, Jacobo de Molay, se dirigió al rey y al Papa y les dijo: "Dios conoce que se nos ha traido al umbral de la muerte con gran injusticia. No tardará en venir una gran calamidad para aquellos que nos han condenado, Dios se encargará de tomar represalias por nuestra muerte".
Casualidad o no, poco más de un mes despues de la ejecución, fallecieron tanto Felipe IV como Clemente V.
Se cree que algunos caballeros templarios lograron sobrevivir y se reorganizaron clandestinamente llegando a conformar algunas sociedades que perduran hasta nuestros días. En la decada del '50, los miembros de la Orden Masónica de Caballeros Templarios alcanzaban los 400 mil miembros, con lo cual cabe preguntarse ¿Realmente desaparecieron los Templarios?