sábado, 20 de septiembre de 2008

El Misterio de Guadalupe...

"El mundo no conocerá la cura para el cáncer ni el sida, pues aquellos destinados a descubrir el antídoto, fueron abortados hace años..."
Así habló la Virgen a la vidente Maureen Sweeney Kyle, de Cleveland, en una de sus apariciones en 1993.
La Virgen le reveló a Maureen el enorme disgusto que sentía Dios ante el aborto, y le advirtió sobre varios sucesos desgraciados con los que Dios perseguiría a las naciones que lo despenalizaran, entre ellos le anunció el atentado a las Torres Gemelas.

Años más tarde, el 27 de abril de 2007, México sancionó la ley de despenalización del aborto y el 29 de mayo, comenzaron a sucederse una serie de hechos extraordinarios en la Basilica de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de los nonatos.

Ese día, mientras se realizaba una de las tantas misas por los niños abortados, todos los participantes quedaron estupefactos al ver que del vientre de la Virgen comenzaba a surgir una fuerte luz con la forma de un bebé.

Es así que en 2008, la NASA decidió comenzar una serie de estudios científicos con el fin de establecer una explicación para estos fenómenos.
En principio se estableció que el manto con la imagen de la Virgen, de fibra de maguey, de veinte o treinta años de duración natural, ya lleva más de cinco siglos en estado incorruptible desde 1531.
Se atravesó la manta con rayo láser y se comprobó que la imagen flota a una distancia de tres decimas de milímetro sobre el tejido, también se comprobó que la tela mantiene la temperatura del cuerpo humano (36,6°) y está adornada con estrellas con la exacta posición que presentaban en el firmamento ese día.
En su momento, la manta fue dañada con ácido muriático y se restituyó inexplicablemente en 30 días.
Se hicieron estudios oftalmológicos a los ojos de la Virgen y se supo que presentaban las mismas características de un ojo humano vivo, es decir, tenían tres efectos de refracción y sus pupilas se dilataban o contraían, según se les retiraba o acercaba la luz.
La Virgen aparece embarazada, y en su vientre lograron escucharse los latidos de un bebé en gestación (115 pulsaciones por minuto).

Los cientificos no han llegado aún a una conclusión definitiva.
Entonces todo se remite a la fe de cada uno de nosotros.

La mirada de la Virgen y el niño iluminado en su vientre parecen recordarnos las palabras de Jesús a sus discípulos cuando les hablaba sobre los niños: "Cuidad de no despreciar a ninguno de estos pequeños, pues yo os digo que sus ángeles en el Cielo contemplan permanentemente el rostro de mi Padre..."



martes, 9 de septiembre de 2008

La Fuerza del Destino, la ópera maldita...

La Fuerza del Destino es una de las óperas favoritas de todos los teatros del mundo, superando incluso a La Traviata, por su calidad musical y su nivel de composición.
Consta de cuatro actos, con música de Giusseppe Verdi y libreto de Francesco Maria Piave, basado en el libro de la obra teatral "Don Alvaro" del literato romántico español Angel de Saavedra, Duque de Rivas.

La Forza fue compuesta por encargo del Teatro Imperial de San Petersburgo y fue estrenada por primera vez el 10 de noviembre de 1862, con la presencia del compositor y del Zar Alejandro II, quien elogió el trabajo de Verdi.

No obstante, el público no quedó muy satisfecho, dado que esperaba un libreto menos dramático.
En 1863, también fue presentada en el Teatro Real de Madrid, pero corrió la misma suerte.

Siete años más tarde, Verdi encargó a Piave una revisión del libreto para el estreno italiano.
"Debemos buscar la forma de evitar tantas muertes...", le había escrito.
¿Que había querido decir con esas palabras? ¿Acaso Verdi sospechaba la maldición que pesaba sobre La Forza?
Quizas... Lo cierto es que Piave enfermó y murió sin poder modificarla.

Entonces Verdi encargó la versión definitiva a Antonio Ghislanzoni, quien alteró radicalmente el final, el tercer acto, y algunas partes menores. En tanto que Verdi recompuso el preludio y lo convirtió en una larga introducción.

La nueva versión se estrenó el 20 de febrero de 1869, en la Scala de Milán, y está vez tuvo un arrasador éxito y excelentes críticas, convirtiendose en la ópera que se representa actualmente.

Sin embargo, la maldición se mantuvo y las muertes continuaron.

La Forza, para muchos cantantes italianos de la vieja escuela, es una ópera embrujada y que trae mala suerte. Se dice que cada vez que se representa, se suceden las tragedias.

El registro más reciente de estos hechos, se remonta al 4 de marzo de 1960, cuando en una presentación de La Forza, en la Opera Metropolitana de New York, el barítono norteamericano Leonard Warren, al interpretar la famosa aria del tercer acto, comenzó a toser y escupir mientras gritaba "Ayudenme, ayudenme..." hasta que finalmente cayó muerto en medio del escenario.
La obra fue cancelada. Warren había fallecido de un ataque cardíaco con sólo 48 años.

Más tarde, en 1980, otro tenor italiano se hallaba en New Jersey interpretando el aria, cuando se cortó la luz de todo el teatro.

Incluso un conocido director, acostumbraba a insultar ferozmente a quien se atreviese a cantar o tan solo silbar una parte de la ópera.

Nadie sabe por qué sobre esta maravilla de la música pesa semejante oscuridad.
Es posible que el secreto se guarde celosamente en los teatros que se han atrevido a tener a la Forza en cartel, como el Teatro Avenida de Buenos Aires que presentó la obra en 2005.
Si bien no trascendió ningún hecho relevante, casualmente ese mismo año, muchos artistas decidieron abandonar el elenco estable del teatro...